viernes, 27 de mayo de 2016

MARCANDO TENDENCIAS ALCOHÓLICAS


 
 
El título ya lo dice todo, marcando tendencia. Ya me imaginaba yo que una ciudad no podía resistirse a copiar a una Poligonera tan perrinalinda y perrinalista como la menda lerenda.
 
Os cuento, paseaba con el Gafapasta y Gelomoñas por las bulliciosas calles de Santander, cuando el jefe va y se para a mirar a un Airedale Terrier todo molón. O así, porque los airedales son irlandeses, yo inglesa y ya os imagináis que a mí todo lo que venga de esa isla patatera y católica me gusta nada. El caso es que el irlandés tenía de jefes a unos humanos monosilábicos, Juan y Sol, que conocían al Gafapasta y se pusieron de charleta, con la rabia que me da a mí el Gafapasta cuando empieza a mover la lengua con unos y con otros en vez de atendernos como nos merecemos. América para los americanos y el paseo para los perrines, hombre ya.
 
El dúo monosilábico nos presentó al chico irlandés, que resulto ser igualmente monosilábico y llamarse Ron. A todos les pareció muy divertido lo de Gin y Ron, menos al Gelo, que con tantas sílabas y tan poca bebida borrachuza se sentía un poco fuera de lugar.
 
Yo no lo vi tan gracioso cuando el Gafapasta me dijo, "Anda, Gin, como tú pero en dulce". Porque yo soy mucho más dulce que cualquier irlandés estropajoso y sobre todo porque el ron no es de Irlanda y la ginebra si es súper mega requeteinglesa. Claro está, es que desde que tengo blog la gente me copia. ¿Que la perrinalinda tiene nombre de bebida de alta graduación alcohólica? Pues hala, todos a copiar y a poner a sus perros nombres como Ron, Birra, Vino, Sexinthebeach, Manhattan o Licordepatata. Pero no es suficiente con eso, porque yo me llamo Gin por algo, por la Reina Ginebra de Camelot y también por la Reina Madre Borrachuza y su pasión por el Beefeater.
 
Si por lo menos el irlandés se hubiera llamado Baileys tendría alguna lógica toda esta tontería, como llamar a un Borzoi Vodka, a un San Bernardo Whiskey, a un Bergamasco Grappa y a un Shar Pei Licordelagartoverdeyasqueroso.
 
Mientras tanto, Gin no hay más que una. 

lunes, 16 de mayo de 2016

PARA ESTAR GUAPA HAY QUE SUFRIR ... Y UNA MIERDA


Estuve el otro día con el Moñas y el Gafapasta en el Museo de la Tortura de Santillana del Mar. Mira que los humanos tienen que ser depravados, absurdos y malos bichos para usar esos artilugios contra sus semejantes, poner los artilugios en un museo como si estuvieran orgullosos y luego ir de visita como quien se da un garbeo por el Carreflús. Pero además el museo está mal, porque si se trata de mostrar torturas faltan todas las que se aplican al maltrato animal en general, a la supuesta belleza canina, y las gatas, porque para tortura-tortura, las gatas-gatas. Me ha salido muy mujer-mujer pero así queda bien explicado.
 
Pero quería yo extenderme sobre tortura y belleza. Porque el ser humano, depravado y maligno por naturaleza, ha creado toda una gama requetetremenda de aparatos destinados a provocar en los perrines sufrimientos sin cuento. Cepillos, cardas, cortanudos, rastrillos, peines y ni sé cuántas cosas más, y todo para ponerte como si fueras un perro de las Kardasian o una muñeca repollo.
 
Para ser humano, el Gafapasta es llevadero, pero ni él se salva de esas costumbres atávicas, y guarda en un cajón un cortanudos, un cepillo y una carda. Cuando abre el cajón, el Setter Moñas se sienta, y mira aterrado y tembloroso, pero el pánico le inmoviliza y le sienta. En realidad al Setter Moñas todo lo que ocurre alrededor le sienta, maldito vago. Así que le atrapa siempre y tiene un pelazo que ya quisieran Pavisoso y la Barbie L'Oreal para sí mismos. Él llora y lloriquea, muy intenso, pero se conforma al final con la resistencia pasiva (se tumba para que sólo sufra un costado) y la golochuche de premio.
 
Yo que además de perrinalinda soy perrinalista y que nunca he tenido simpatía por las muñecas cursis (ay, lo bien que lo pasé jugando con la Barbie Albericia y el Ken Cani que me pidió Mami Glenda a los Reyes Magos) cuando veo que el cajón se abre, salgo disparada y me escondo en uno de mis refugios favoritos. El Gafapasta podría invadirme con facilidad, porque en este maldito piso de mierda no hay manera de esconderse en condiciones, pero como se leyó un tratado de psicología barato-canina por fascículos aprendió que si consideramos los perrines "casa" algún reducto concreto, es como cuando juegan los niños humanos a pillar: hay que respetarlo para darnos seguridad. Yo estoy súper segura siempre, pero me aprovecho y me aplasto entre el sofá de la sala y un armario vecino y me hago la loca.
 
Casi siempre la Operación Disimulo sale bien, pero a veces noto una manaza que me traba por el collar o, Anubis bendito, por el rabo. Y ya no hay quien se libre.
 
- Para estar guapa hay que sufrir, Gin.
- Y una mierda.
- Que luego se te forman unos nudos horribles y es peor.
- Y una mierda.
- Mira qué guapa estás quedando.
- ¿Y por qué no te cepillas tú la calva, caraculo?
- Raquera. Impertinente.
- Torturador.
- ...
 
Cuando le dejo sin palabras, que no os creáis que es misión fácil, termina, me sacudo, me marcho muy digna y en cuanto se relaja un poco ataco al cepillo y se lo destrozo. Desde que llegué a la vida del Gafapasta han subido un 8000% las acciones de Cardas y Rastrillos S.S.
 
Le pienso arruinar.
 
 

lunes, 25 de enero de 2016

¡PERRAGRITOHURACANADOOOOOOOO!


En sus nuevas misiones espaciales, se nos marcha el Gafapasta a Madrid para ver no sé qué brujas de no sé qué Macbeth de un tal Chéspir. Por lo visto el Chéspir es como el Setter Moñas y yo, inglés de campiña y dado al melodrama, pero como no sé si voy a ver algo en mis estudios de literatura universal, porque me estoy pensando en dar un disgusto al jefe y estudiarme el Bachillerato por ciencias, pues de momento paso del Chéspir pero me cae bien por inglés, que la patria tira mucho. Se nos marcha a ver brujas y a ver a un tiorro tremendo que se apellida Tejón, que eso no lo cuenta, como si fuera un teckel cualquiera (a ver, que hay que explicaros todo: teckel o perro salchicha, en alemán Dachshund o perro cazador de tejones), pero a las brujas de verdad nos las deja por aquí y alguna hasta muy muy metidita por el barrio.
 
Vuelve de Madrid encantado porque le ha gustado el Chéspir y porque un macizorro le ha guiñado el ojo y se encuentra con aquelarre en plena calle, en el que la Bruja número dos le dice que lleva dos días con sus noches sin dormir, todo el fin de semana sin dormir, porque la perra no ha hecho otra cosa que ladrar. "Oiga, señora, que yo he estado fuera desde el jueves". "Qué vergüenza, y los perros solos, cómo no van a ladrar desesperados, de esta te enteras":
 
El Gafapasta sube a casa un poco medio aturdido por el dolor de cabeza que le ha producido el maleficio. Pero con bastante cara de guasa, que va y me dice:
 
- Perrinalinda, vaya pulmones.
 
- ¿Lo cualoqué?
 
- Que no has dejado dormir a Bruja Número Dos el fin de semana.
 
- Pero si el fin de semana nos llevaste a casa de la perro-sitter, a treinta kilómetros.
 
- Pues eso, que vaya pulmones.
 
- (Tarde, pero le pillo la ironía) Es que de pequeña era fan de Pepe Pótamo y estoy desarrollando el PerroGritoHuracanado.
 
- En fin...
 
- En fin...
 
Pero luego me he puesto yo a cavilar que ironías las justas, y que con ese potencial de voz o nme hago pregonera medieval en Santillana del Mar o me hago Walkyria en el Festival de Bayreuth o dejo que se reencarne en Perrinalinda la Janis Joplin y me pongo yo a aullar Me and Bobby McGuau por los escenarios del mundo con melenorra floral y pantalones pitillos de cuero falso y un montón de rockeros chiflados de fanfatales.

Mira que me estoy viendo yo de estrella del Hard Aullido Rock Transgressive Punk After Modern. Tiembla Bruja, tiembla Gafapasta: voy a empezar a ensayar.

martes, 10 de noviembre de 2015

NOCHE DE HALLOWAW


Anabotella, la gata mala, nos dijo que era una ordinariez anglosajona eso de disfrazarse para aterrorizar al vecindario y cosechar chuches. En cuanto dijo "ordinariez anglosajona" supe que la muy bruja había estado invocando a MamiGlenda porque eso era mucho de glamour francés. Pero le dije que mira qué bien, que resulta que Gelo y yo éramos y somos anglosajones a mucha honra y que nos íbamos a divertir mientras ella se aburría tricotando tapetes y viendo alguna chorrada en la tele.

El Gafapasta no puso mala cara pero dijo que cuidado con las chuches, que éramos un poco adictos y el Gelo un verdadero yonki.

-Ayayayayayayayaya yonkichuche yonkichuche ayayayayayayay

Pero el caso es que nos dijo que si nos portábamos bien y cuidábamos de la tonta de Tiberio que nos daba permiso. Y fue una noche súpermegadivertida.

El Gelo se disfrazó de adolescente botellonero rompecristales de los que tanto abundan por el barrio. Llevaba pantalones a medio tobillo y a medio culo y gorra absurda al revés y cuando le abrían la puerta ladraba ¡AYAYAYAYAYAY TRUCO O TRATO! y entonces tiraba una botella contra el suelo y lo dejaba lleno de cristales y luego vomitaba encima. De pánico.

Yo elegí de disfraz el de vecina neuro-psico-histericotillona con miedo a los perros. Me escondía detrás de un coche y cuando pasaba gente con perrines salía como loca gritando ¡AY DIOS MÍO AY DIOS MÍO QUE ME MUERDE QUE ME MUERDE! La gente se asustaba mucho, pero a los perros casi les daba un parrús que es lo que me pasa a mí cuando me encuentro a la que me sirvió de modelo. Un espanto.

Lo más divertido lo de la gata tonta. A Tiberio la convencimos para que se disfrazara de Mariano Rajoy, que iba a triunfar de casa en casa. Así que cuando le abrían la puerta gritaba ¡MARRAMAMIAUUUU TRUCO O TRATO INSHIDIASH RECORTESH MASH INSHIDIASH! Al principio los vecinos se asustaban pero en vez de golochuches lo que recogió la Tiberio fue escobazos en el culo y sartenazos en el hocico. 

#cosasquemolan : los seis kilos de golochuches que nos trajinamos entre el Gelo y yo mientras Tiberio se tomaba un trankimazin.

#cosasquenomolan : los tapetes cursis que nos encontramos por toda la casa cuando volvimos. El aburrimiento de Anabotella y su gusto estético, eso sí que da miedo pero miedo miedo.

martes, 13 de octubre de 2015

DESBORDAMIENTOS DE EGO A TUTIPLÉN


Ya le tengo dicho al Gafapasta que me da igual lo que diga y lo que ladre para bajarme los humos, al Setter Moñas que intente aturdirme con sus ayayayayayays lacrimógenos, a la gata mala sus inshidiash y a la tonta su reducción al absurdo: Estoy que me salgo. Verdad verdadera. 

Os voy a contar la semana que llevo y luego me decís si no es para que el ego se me desborde a la vez por los dos lados de la cama. El Gafapasta, con eso de que anda de novedades laborales, le esta pillando gusto a lo de viajar y mandarnos a los perrines de pensión. Hay que reconocer que nos ha buscado una patrona que nos tiene súper cuidados y requetesúper atendidos, aunque yo al Gafapasta siempre le hago mohínes de desagrado cuando me pregunta con tonito de culpabilidad y mala conciencia "¿Qué tal?", y con la cara que le pongo le va a entrar el bajonazo, que bien merecido se lo tiene por no llevarme de paseo por el Retiro y de juerga por Lavaréis. El caso es que Em Yei, la Patrona, cuando nos llevó de vuelta a casa le dijo al jefe. "Es muy cariñoso el chico, pero un poco tonto, la que es inteligente pero bien que inteligente es Gin". 

- Y linda, perrinalinda. 

- Eso, muy inteligente y muy bonita.

- ¿Perrinalinda rabilista entonces?

- Lo que tú quieras mi amor.

Y me fui meneando el culamen hasta el  Gafapasta chuleándome para que le quedara claro que la Patrona sí que me entendía. 

- A ver, Gafapasta, ¿lo pillas? yo perrinalinda y perrinalista y este de aquí con la baba colgando tonto del cogote. 

- Ayayayayayayay yo tonto del cogote, del cogote, ayayayayayayayay.

Le sentó fatal, pero yo tengo que hacerme valer. Y hoy he vuelto a engordar cien gramos de puro placer, ya veréis cuando me vea la bruja de la bata blanca y me quiera poner a régimen de pienso sin calorías. 

Pero no queda ahí la cosa, que resulta que tengo una lectora fan. Me ha dicho el Gafapasta que hoy se le han acercado para decirle que en unos momentos difíciles que no le permiten concentrarse en la lectura, su escritora favorita soy yo, que soy la única que la ayuda a sonreír y a disfrutar de las letras.

-Menudo piropo te han echado, perrinalinda.

-Ya te digo, ¿me propones tú para el Premio Nobel o me propongo yo directamente?

-¿No se te estará subiendo todo esto un poco a la cabeza?

-Mejor a la cabeza que a la barriga, gordinflón.

-Qué borde eres hija.

-Ayayayayayayayay borde borde borde.

-No tengo yo por qué aguantar esto, que soy una gran literata. Me voy a mi cuarto.

-Querrás decir a mi cuarto.

-Caraculo

-Petarda.

Y así estuvimos un buen rato hasta que se aburrió muchísimo, me llamó descarada, y se fue a prepararme la cena rica rica rica. Me encanta sacarle de quicio.

#Cosasquemolan : Las lectoras que saben apreciar la literatura de verdad.

#Cosasquenomolan : ¿A qué porras están esperando los del comité del Nobel? ¿A que se me aje el chirimiri?

jueves, 3 de septiembre de 2015

LA PRENORMALIDAD VIEJUNERA DE LA GATA TONTA



Pues sí, señores y señoras, yo las vacaciones me las tomo muy a pecho y estoy súper ocupada yendo a la playa de Mataleñas, a las ferias y a la feria de las naciones como toda poligonera que se precie, así que no tengo tiempo para escribir. A lo mejor ahora que vuelvo os cuento alguna hazaña de verano.

Hoy le toca el turno a Tiberio, la gata tonta. Las dos micifuzas se nos están haciendo viejunas, que ya peinan 14 añitos de conspiración y estupidez según se trate de la mala o de la tonta. El caso es que desde hace unos meses vengo observando yo, que soy perrinalinda pero atenta, que la tonta es un poco menos tonta, y no sé si me gustan los efectos secundarios.

A ver que os explico. La gata tonta es asocial por descuido de la naturaleza, especialita ella, así que siempre anda lejos de la manada con ese maullido desagradable que tiene. Pues ahora, con los años, ha decidido que está mucho más calentita y cómoda usándome a mí de colchón para dormir. Ha decidido también que ella y yo somos súper amigas y siempre tiene ganas de jugar cuando estoy yo en los brazos de Morfeo y me despierta con su voz estropajosa y sus delicadas uñas, así que yo me enfado y salgo corriendo detrás de ella diciendo quita cerda, que me dejes dormir, y ella me hace burla y dice "cerda no, yo gatina linda miaggggghhhhh". Mal.

Para sumar horror al pavor, la dieta de la gata tonta era exclusivamente de pienso gatuno, por muy rico que fuera lo que el Gafapasta tuviera para comer, ella como si tal cosa mientras el Moñas, la Mala y yo (y Mamiglenda y el Motero en sus épicos tiempos) nos sentamos al lado del jefe esperando algún recorte. Hasta fabada come la mala, Anabotella. Pero Tiberio no, Tiberio mira con cara de asco, dice miaggggggghhhhh y se larga corriendo. O se largaba, porque ahora se acerca, olisquea y ha descubierto que le gustan el jamón de york, el bonito del norte, la pechuga de pavo, el pollo y los quesos de La Jarradilla. Más para repartir, menos para mis lindos colmillos. Mal. 

Además, también ahora es otra más para reparto de mimos. Hasta hace poco el Gafapasta podía atraparla por sorpresa y a duras penas obligarle a tragar la medicación. Ahora no, ahora si el Gafapasta se sienta y usa una mano para hacerme mimos a mí, otra para hacer mimos a Gelomoñas y y otra para hacer mimos a Anabotella, la tonta se acerca y dice "para miau también miaaaggghhhhhhh" y el Gafapasta tiene que encontrar una cuarta mano para acariciar el cogote de la tonta. Así que claro, con tantas manos el Gafapasta se estresa y nos manda a todos a la mierda, con lo fácil que sería mandar a la mierda a la tonta, a la mala y al moñas y atender las necesidades afectivas de las perrinas lindas nada más.

Resumen, que la gata tontavieja ocupa espacio, pesa, araña, come chuches, absorbe mimos y dice miaaaggghhhh. Casi la prefiero de tontaasecas.

#cosasquemolan : Los mimos del Gafapasta y la pechuga de pavo.
#cosasquenomolan : La viejunez de la Tiberio y los miaaagggghhhh que va gritando.

miércoles, 5 de agosto de 2015

MI TESOORRROOOOOOOOO

El Gafapasta tiene entre un sinfín de taras mentales un singular padecimiento, la ciclotimia chucheril. Lo mismo te tiene las golochuches en cartilla de racionamiento que viene cargado de las más exquisitas como si hubiera amanecido en Navidad de repente. 

El verano le ha dado con el modo gologeneroso on, así que ha estado repartiendo codillos de cochino marrano para Gelo y para mí, que son como muy ricos y muy entretenidos, hasta que solo quedó un pedazo con poca carne, poco tocino, bastante hueso y un pellejo de cerdo duro e imposible de morder, o sea, súper divertido para estar royendo horas y horas, que yo por un final de codillo MA - TO.

Mato literalmente, porque no sé si sabéis que soy perrinalinda pero poligonera, jenny y macarra como la que más. Un poco la Esteban en Setter y con cerebro. Y con mucha iniciativa, por ejemplo, va el Gafapasta y le da el final del codillo al de en medio de Los Pecos, el Setter Moñas. 

- Ayayayayayayayayay golochuche, golochuche ayayayayayayayay.

-Francamente, Gelo, me encanta tu nivel de conversación, tronco.

- Ayayayayayayayay que se me cae la baba y se me cae el codillo ayayayayayayayay.

Es fácil poner a Gelomoñas en estado de nerviosismo histérico. En cuanto se le cae el codillo, pego un ágil-grácil brinco, me apropio del codillo, salgo por patas a toda velocidad y organizo como de costumbre fortaleza en mi cama. Vale, el Gafapasta dice que es la suya, pero vosotros y yo sabemos la cruda realidad. Se acerca la gata mala para sestear al sol, le tiro un viaje de colmillo a la punta del bigote mientras digo muuuuuuy gruñona y enfadada "Desaparece, minina petarda, mi codillo, mi tesoro, mi regalo de cumpleaños, gollum gollum". La minina, que es mala pero parcialmente sensata dice miaaaaaaauuuuuuuu y desaparece. No tarda en aparecer el moñas que dice

- Ayayayayayayay mi golo ayayayayayayay

- Grrrrrrrrrrrrrrrrrr essssssssss míoooooooo gollum gollum

Le muerdo la oreja, el hocico y el alma. Lloriquea pero se marcha a un rincón, desolado. Regresa cada diez minutos a por su golo, el muy sinvergüenza, negándose a reconocer que es mi tesorooooo, gollum gollum, mientras los colmillos se me afilan, la pelambre se me convierte en escamas verdosas y llevo de acá para allá y de allá para acá el codillo, buscando un escondite seguro. Pero como no hay manera de esconder nada en condiciones en esta casa de tócame Roque decido montar guardia junto a la golo durante horas, días y a día de hoy semana y media. Se me están atrofiando las patas pero qué voy a hacer, si en cuanto parpadeo aparece Gelo por si cuela y tengo que pegarle otro ñisco.

Al menos, el Gafapasta no come huesos de codillo y la gata tonta solo mira, porque es el único ser en la tribu que entre un plato de pienso y un filete de solomillo elige el pienso, ella, tan especial, la pobre.