martes, 13 de mayo de 2014

CUANDO UN AMIGO SE VA … RECORDANDO A RAY


Ayer me puse yo toda triste, porque me dijeron que Ray se había marchado al otro lado del arco iris y se había instalado definitivamente en el cielo de los perros. Como Tío Harley y Mami Glenda. Y ya sé yo que no hay que ponerse triste porque los perrines buenos (y todos los perrines son buenos, no como las gatas, que son unas micifuces estropajosas y mucho menos como esos humanos que abandonan perrines y que ojalá vayan a un sitio muy feo y muy malo para toda la eternidad) van todos al cielo de los perros, y el cielo de los perros es un lugar maravilloso lleno de prados y de playas y de comiditas ricas y de golosinas y chuches y en cuanto llegas se te pasan todos los achaques y las tristezas. Así que sé que Ray estará bien, pero me da mucha pena porque lo mal se queda siempre aquí.

A lo mejor no conocíais a Ray. Ray era un labrador precioso, un poco vago y un poco culoncete, de mi edad, que siempre me dejaba a mí los juguetes y la pelota porque el prefería no correr detrás. Vivía con mi amiga Cala, una beagle molona y simpaticorra, con un viejuno alemán, Ronny, y con un viejuno westie, Rufi. También, claro, con su familia humana, que está formada por Luis, por Isabel y sobre todo por Pablo, que es un chico muy divertido y que quería muchísimo a Ray y que seguro que ahora está también triste. Porque igual que hay humanos que se portan muy mal, marítimamente con los animales, hay otros que tienen un corazón enorme y quieren mucho a los perrines y los miman y los cuidan y si se van al cielo de los perros los echan mucho de menos.

Pero hoy estoy un poco menos triste porque anoche cuando dormía se me apareció Mami Glenda en modo fantasma, que lo hace de vez en cuando para asustarme y criticarme y ponerme verde, y ya veréis lo que me dijo:

"A ver, tú, poligonera tontaina, que hoy no tengo ni ganas de asustarte de puro rancia y absurda y malvestida que eres, pero tengo que darte un mensaje importante: que votes a los ecologistas en las elecciones europeas. Bueno, ese no es el importante, el importante es que ha llegado Ray al cielo de los perros sin novedad y en cuanto ha llegado se le ha curado el riñón ese que tenía estropeado (que no sé yo con lo guapísimos que somos por fuera por qué estamos llenos de cosas extrañas que se ponen raras y caducan y se pasan de fecha como Cañete, que a mí se me esforrunció el hígado pero también se me puso estupendo nada más llegar) y como nos pasa a todos se sintió como un cachorrón feliz y empezó a jugar y a saltar, pero se cansó enseguida así que se fue a dormir a un sofá enorme, que como veis es lo más fantástico que Ray se puede encontrar. Que como yo soy muy dispuesta y muy metete ya le dije que no se preocupara, que me ocupaba yo de utilizarte a ti bien utilizada a ver si de una vez sirves para algo y haces de correo del zar y les cuentas a Calita, a Ronnie y a Rufi que estén tranquilos, que después de ir hacia la luz encuentras un sitio descansado y maravilloso, pero que tampoco hace falta que se den prisa. A Isabel le das dos lametones de su parte y unos meneos de rabo. Te echas encima de Luis un montón de tiempo y le achuchas y le das muchos, pero muchos mimos para darle las gracias, porque dice Ray que ha sido un perro muy feliz, muy bien cuidado y muy querido, y que le gustaría haberse quedado más tiempo pero que no ha podido controlar eso de los riñones.

Un mensaje muy especial me ha dado Ray para Pablo. Le puedes repetir lo del perro feliz y cuidado y querido. Pero lo que quiere que le digas, y como te equivoques en una coma te pudro, es, copia, que se te va a olvidar: "Pablo, gracias, muchas gracias por haber sido estos años el mejor amigo que un perro puede desear. No te voy a olvidar nunca, ahora que tengo toda la eternidad para recordarte, para esperarte. Y para soñar contigo todas las noches. Búscame en las estrellas porque desde una de ellas estaré vigilándote. Te quiero muchísimo y fue maravilloso a pesar de estar tan malito haber regresado a casa, para poder despedirme y regalaros mis últimas sonrisas y mis últimas sacudidas de cola".

Os dejo ya, que me estoy poniendo tontona.

jueves, 8 de mayo de 2014

QUE ME LA ESTÁN LIANDO...



Que los lo digo yo, tíos, que me la está liando el Gafapasta. Que yo perrina linda y pizpireta sí, pero también listuca y suspicaz cuando toca. Que ando yo muy tranquila por mi casa, tumbándome a pata suelta por donde me apetece sin más molestia que las gatas absurdas esas que me crecen en las tetas cuando estoy dormida (qué pegajosas son las malditas vampiras calóricas), y ya me la tienen que liar.

A ver, que compartir es bonito, que lo estudié en Educación Para la Ciudadanía. Y que yo quería mucho y mimaba más a Mami Glenda y era estupendo tenerla de compañía. Pero también estaba bien ser la niña mimada del Gafapasta y comerme yo todo y dormirme yo todo y echarle a él de la cama para tener sitio al biés sin competencia. Entonces quedamos un día para pasar y me presentaron a Tío Harley y me contaron que era un pariente motero y porreta que venía de vuelta de todo, y como me cayó bien pues qué le vamos a hacer, a pasar estrecheces. Pobre Harley, un día os contaré el flash que me dio cuando decidió marcharse, que no os lo he contado porque todavía tengo trauma infantil. Pero yo le mimaba mucho y le lamía los hocicos y le cuidaba todo lo que podía. Pero se fue con el Chico Guapo y Mami Glenda a cuidar estrellas y yo volví a estirarme y a tener toda la barraca esta para mí (las gatas no cuentan y el Gafapasta poco) y a comer muchas golosinas y a recibir mimos sin dividir por dos. 

El caso es que como ya os digo que me la están liando el otro día viene muy contento el Gafapasta y me dice ¡halaaaaa, de paseo! Yo yo, qué raro esto, porque estas son horas de modorra mañanera y no de paseo, pero una poligonera de bien nunca dice que no a la calle. Y qué alegrón que estaban Tita Sonia y Tito Berto y para allá que me fui corriendo, que a SOS Setter le tengo yo un cariño verdadero que ni se compra ni se vende, como dice la copla. Ellos están siempre rodeados de setters y perrines lindos y hasta hurones y gatos estropajosos y una cabra. Y me presentaron a un chico muy guapo que se llama Gelo y que es el pavo de la foto. Yo contenta, porque soy perrina linda y sociable, le saludé muy loquirrábica, y él me saludó un poco tímido, que dije yo, jo, qué mono. Y el me dijo "Yo mono no, yo perrín lindo". Que tuve que poner orden y decirle que ojito con los derechos de autor, pero que me parecía bien que me siguiera por el blog. También me presentaron a Lía, que iba de camino a su nuevo hogar. Pero a Lía la gruñí muchísimo y ella me gruñó y nos llamamos zorrupias y perracas en ladrido clásico.

Paseamos un poco y nos fuimos de cañas al Mimosa. Que fue cuando dije yo, Anubis del Amor Hermoso, aquí solo venimos el jefe, los tíos y los perrines cuando toca estrechez. Ya os lo digo yo que me la están liando. El Gafapasta que es un caradura ni me pregunta, ni me pide opinión, ni me informa. Pero como me temo lo que me temo he dormido anoche en todas las camas de la casa, un rato en cada una, para que quede claro quién es la bella durmiente del barracón, he hecho recuento de huesos y los he numerado con boli rojo y pasado lista a las provisiones de pienso, de golosinas y de avellanas. Y al Gelo ese ya le pondré yo en su sitio y le dejaré claras un par de cosas. Porque del problema de la vivienda no me libro, estoy viendo que no me libro. 

Siempre quedará la posibilidad de empaquetar a las gatas y mandarlas de vacaciones a Vanuatu, que es lo más raro que se me ocurre ahora mismo.

domingo, 4 de mayo de 2014

LAS COSAS DE ANA BOTELLA: LECCIONES DE FLORICULTURA


Jo, tíos, el susto que me pegué el otro día en casa. Que llega el Gafapasta y empieza a dar alaridos con el modo berrinche on. Así que me fue a ese espacio maravilloso entre el sofá y el armario contiguo en el que siempre me ve pero yo juego a que no me ve y así me siento muchísimo más segura. No conseguía recordar si había liado alguna parda, porque yo soy muy de liarla parda, pero vamos, que aquella mañana la había tenido yo tirando a modorrera y tranquilita. Pero cuando el Gafapasta suena … 

Pues no, por muy escondida que estuviera yo no iba conmigo la cosa. Que enseguida vi a la gata mala salir despavorida buscando los bajos de algún mueble perseguida por un Gapasta indignado arrojando a la bicho esa restos de una begonia naranja espectacularmente ex-preciosa. 

Os cuento. El Gafapasta ha tenido este año un arranque primaveral pelín mariquituso y enfermizo, y el otro día se presentó en casa con una orquídea larguirucha de tonos crema y fucsia pelín excesiva en la mano izquierda, una gardenia muy mona y muy apestosa (él dice "delicadamente aromática", en fin) en la mano derecha y una begonia llenísima de flores naranjas y enormes colgando de la nariz, supongo, porque manos sólo tiene dos. Y muy organizado él, buscó en medio de su desorganización un lugar a prueba de gatas para la orquídea, otro lugar a prueba de gatas para la gardenia y un tercer lugar a prueba de gatas para la begonia. Porque las gatas odian las flores, bichejos como son, y Ana Botella, la gata mala, las odia más que nadie. Es ver una planta cerca y ya está ese ser estropajoso mordisqueando una hoja por allá, escarbando un poco de tierra por acá, pegando patazos a una flor por acullá, hasta que tiesto y planta acaban estrellados contra el suelo y la tierra se desperdiga por toda la casa. Luego ella y la tonta pisan la tierra y la esparcen por doquier, entra el Gafapasta, le da un parrús compulsivo y ya la tenemos liada.

Así que como os digo, pone una planta, dos plantas, tres plantas en inaccesibles montañas de trastos y se va a cenar. Vuelve de cenar y Ana Botella ha accedido a las cercanías de la begonia inaccesible y ha empezado con la juerga. El Gafapasta agarra a la perversa minina del cogote, la agita, introduce su hociquito chato de rancio mohín en la mata florida y le restriega el careto diciendo "NO, AQUÍ NO, NO, NO" (luego dicen sus amigos que es escritor, que tiene facilidad de palabra y cosas así). Traslada la begonia a una montaña todavía más escarpada y tras enredar por las redes sociales un rato se va a dormir.

Al día siguiente, al regresar el Gafapasta del currele, la begonia, ay mi begonia, inaccesible como era se encontraba tronchada, despachurrada y cruelmente mutilada contra el suelo, vamos, que como muy accedida. Y ese fue el momento del grito berrinche que me quiso recordar a mí a Pepe Pótamo y su mítico Hipogritohuracanado. El momento también de la gata mala corriendo los cien metros lisos en 8'95'' y el de la begonia mamporrera estrellándose por fragmentos en el cogote de Ana Botella. En fin, que visto que no iba conmigo el rollo aproveché para ladrar un rato a la gata mala, otro rato a la gata tonta, y nada de nada al jefe, no fuera que me cayera un capón de rebote. Y me pregunté, toda filósofa yo (perrina linda sí, pero curiosa y espabiladina) algunas grandes y trascendentales cuestiones: ¿Es esa caída de flor contra cabezón de gata lo que se conoce como "el lenguaje de las flores"? ¿Por qué Ana Botella odia a las begonias más que a las gardenias y que a las orquídeas? ¿Le parecerá antinatural y cochino sumar begonias y rododendros?

Y sobre todo, si no había testigos de la masacre vegetal y por el pasillo del crimen pululaban la tonta y la mala … ¿por qué Gafapasta decidió ipso facto que la autoría era indubitada felonía de Ana Botella, también conocida en el mundo del hampa floral como Miércoles?

Preguntas de difícil respuesta, sin duda. Pero prometo meditar cuando se  me pase la locura de chirimiri de media tarde.

NOTA: En la semana posterior al incidente base, la begonia ha vuelto a ser derribada otras tres veces. En este momento la planta no tiene flor, las hojas no tienen forma, las ramas tienen una depresión profunda, las raíces han salido huyendo y hay tierra por toda la casa menos, claro está, en la maceta. Efecto secundario curioso es que tampoco quedan trankimazines y el Gafapasta anda medio dopado por la casa con una flor de begonia en la solapa. La primavera se presenta divertida.

jueves, 10 de abril de 2014

PERRINAS LINDAS Y POLLITOS ASADOS, HISTORIA DE UN GRAN AMOR


Aprovecho que el Gafapasta se va hoy de cena con unos amigos para volver a apoderarme del ordenador y poneros al día, que hay materia para contar y que además la suegra ha tenido un cuñado y algo habrá que hacer para entretenerla.

El Gafapasta ya sé que os parece muy majo, a mí también, qué le vamos a hacer, pero también tiene sus cosas. Por ejemplo, mira que habla él de cosas raras como igualdad y socialdemocracia y repartos equitativos y no sé cuántas cosas más, pero luego hace distingos. 

Mami Glenda era toda una señorona francesa y de hocico fino, así que el Gafapasta se divierte muchísimo contando que se comió un capón enterito y en crudo. Voy yo el otro día y me como medio miserable pollo asado y pone cara de sieso (el del culo, no el del pp autonómico) y me mira fatal y me riñe y aturde. A lo mejor riñó y aturdió a Mami Glenda, eso ya no lo sé, que yo por aquellos tiempos no era ni siquiera cachorrurus, pero las diferencias están claras.

El capón es también un pollo pero más sabrosón y mantecoso. No me vais a decir que no es hacer diferencias entre Mami y la Poli dejar a hocico un bicho de primera calidad de seis kilos o dejar medio pollo de esos que no saben a nada a peso de cuarto y mitad. Luego las consecuencias, que dices que Glenda se muere por el capón y ya está la gente comprándole fiambres de lujo y diciendo que se le ve la gastronomía en los genes, pero dices que aquí la nena se ha trincado medio pollo y vienen las risas y los asaderos grasientos de los barrios marginales. Que me ven todos limpiándome la grasota de las patas sobándolas contra el chándal de domingo, como si una no tuviera educación.

Y luego está el tema de la frescura. No, si ya, ya sé que yo soy una fresca. Una fresca encantadora. Pero me refiero a que el capón estaba crudo, la cursi de Mami Glenda lo llamaba capón en crudité, pero lo  mío era más como gallina revieja asada sabedioscuándo.

A mí lo del pollo me viene bien. Si al lerdo del jefe le molesta que comamos bichos desplumados que espabile y no nos tiente. Porque a mí si me tientan, yo caigo alegremente en la tentación como mi ídola Mae West, que era como yo, raquerona y barriobajera, pero no era como yo porque yo soy perrinalinda jovenzuela y con tipín y ella tiraba más a morsa talludita y pelín putona. Pero las dos requetelistas y requetedivertidas. Pero quiero que me tiente con pollo asado, con capón, con pato, con faisán, con perdiz, con vaca, con cabra y con antílope estofado. Que yo también se apreciar las cosas ricas y combinar divinamente una pintada trufada a las uvas con un calimocho de Don Simón.

#cosasquemolan : el pollo asado lleno de grasota y de huesos peligrosísimos y crujientes.
#cosasquenomolan : los gritos histéricos del Gafapasta acusándome de dejarle sin cena.

miércoles, 9 de abril de 2014

GOLOCHUCHES, TRONISTAS Y PULPOS DE COLORES (El retorno de Perrinalinda)


Que sí, que ya lo sé, que todos pensáis que soy una perrina linda pero perezosa sin remedio porque hace mucho que no pongo patita en el ordenador para escribir alguna información interesante en mi blog. Y mira que han pasado cosas tristes, cosas alegres, cosas que molan, cosas que no molan en estos meses.

Pero es que tengo muchas cosas en las que pensar, mucho pienso por comer y una evaluación de matemáticas para recuperar, porque dije que estaba malita y no fui al examen para fumarme unos petas en los billares. Clásicos de polígono, se llama la escena. Y también tengo problemas de infraestructura, porque el Gafapasta está como pegado con Supergén al ordenador. No será porque mantenga su blog al día, no señor, que lo tiene tan desatendido como yo el muy fresco, sino porque se pasa el día enredando por páginas cochinorras y de la peor reputación porque dice que se siente solo y que necesita un tronista a su lado. Será cursi, absurdo y relamido, que se siente solo, con lo que yo le acompaño tirándole peluches a la cara cuando está dormido para que juegue conmigo y no se aburra. Y un tronista, dice que quiere un tronista a su lado. A mí me parece fatal, los tronistas están bien, son chicos como de mi estilo, simpáticos, barriobajeros y absurdos, pero con esos musculitos enormes cultivados a base de drogas varias ocupan demasiado espacio. Ya le he dicho al Gafapasta que nada de tronista, que en mi cama cabemos yo bien estirada y a la pata la llama, él encogido al borde y a punto de caer al precipicio y siendo buena, las gatas estropajosas acurrucadas en alguna esquina. Pero con todo lo que abultan los tronistas me niego a que ocupe cama uno. No, no y no. Aunque como una es espabilada y pizpireta he encontrado una solución a su monólogo interior: le he dicho que yo me conformo con jugar con mi Barbie Albericia y sus amigas Jennys y le regalo a él el Ken Cani Moreno, el Ken Mafioso Ruso Rubio y el Ken Mulato Reggaetón. Tres por el precio de uno, para que diga que no sale ganando.


Mientras tanto, la vida sigue y yo voy ganando puntos para mi fama de perrichunga chunguera a la par que encantadora como pocas y besucona como ninguna. Que me llevó hoy el Gafapasta a comprar golosinas y chuches a una tienda de la calle Vargas. Mientras el Gafapasta estaba de tertulia con el simpaticorro de la tienda, que no les gusta nada hablar a esos dos, y hacían carantoñas a una sanbernarda enorme que ejercía de alfombra en mitad del local, pues yo me puse a husmear la montaña de juguetes hasta que encontré un pulpo de felpa con las patas de colorines que me pareció súper mega diver, así que di un brinco y me lo llevé. Pero claro, con el Gafapasta para estas cosas no se puede contar, que enseguida me quito mi pulpo y lo devolvió al montón llamándome perraca malota y dejándome fatal delante de la sanbernarda. Así no hay manera de ser chunga entre las chungas.

#cosasquemolan : las chuches de pato y los pulpos de colorines 

#cosasquenomolan : los tronistas y el Gafapasta cuando se pone pesado

viernes, 17 de enero de 2014

LA PERRINA Y EL PATRÓN, FIESTÓN - FIESTÓN


Yupiiiiiiiii, que hoy estamos de fiesta los perrines lindos y todos los demás perrines y los demás animales y hasta las gatas absurdas. Así que le he dicho al Gafapasta que hoy no iba a clase que tocaba celebración, y como a él no le ha parecido mal estoy celebrando muchísimo haciendo las cosas que más me gustan: roncar, tirarme pedorretas pestilentes y molestar a la gata tonta hasta ponerla de los nervios. Y el jefe ha prometido que hoy nos lleva a corretear por la playa, que San Antón o San Antonio Abad, que se le puede llamar de las dos formas, no se celebra todos los días. Yupiiiiiiiiiiiiii.

San Antón era un señor muy religioso, muy bueno y muy simpático. Al contrario que la mayor parte de los humanos, tenía mucho cariño por los animales y hasta hizo muchos milagros en los que participaron cuervos, leones, y curaba jabalíes y era estupendo. Además, era ermitaño y se le considera uno de los fundadores del monacato, pero eso me parece mucho menos importante que curar animalitos ciegos. Y como siempre se preocupaba por nosotros cuando estaba vivo, pues ahora le ha mandado el Súper Jefe que desde los cielos cuide a los animales. No veo yo que tenga mucho éxito, que abandonos y maltratos y corridas de toros y todo eso sigue habiendo, pero seguro que él pone todo su empeño y eso no es poco.

Además San Antón y yo tenemos muchas cosas en común. Porque dice la tradición que le gustaban todos los animales, pero que le gustaban mucho los cerdos. Y a mí los cerdos me encantan, sobre todo cuando vienen disfrazados de jamón. O de oreja crujiente ligeramente ahumada. Vamos, que los cerdos me fascinan. Y me voy a comer dos o tres luego, más lo que le pueda robar a Harley, para festejar al santo.

Cuidar perrines y jabalíes me parece bien, pero me parece raro que un santo serio cuide gatas tontas y gatas malas. Supongo que por eso será santo, que ya tiene mérito.

Así que lo dicho, Si con barbas, San Antón, y si no la perrina de fiestón.

#cosasquemolan San Antón y las orejas de cerdo crujientes.

#cosasquenomolan Que los santos pierdan el tiempo con mininos ridículos y bichones malteses pijos como la boba de la Betty.

martes, 14 de enero de 2014

¿PERRINA NEOLIBERAL? ¡A QUE TE MUERDO!



Contenta me tiene el maldito Gafapasta este, contenta pero que muy contenta. Que va y me dice el otro día que parezco neoliberal compulsiva y que voy a acabar como Aznar y Blesa.

Yo al principio me puse como atónita, porque soy perrina linda y pizpireta pero lo de la política no va con mi cultura de polígono, así que no le hice ni caso, como cuando me habla de Morfología del ladrido disléxico, que se ha puesto a estudiar otra vez y no hay quien le aguante.

Pero luego, claro, me fui a la Doggypedia y consulté y se me empezaron a salir espumarajos por la boca de puro rabiosa que me puse. ¡Pero cómo se atreve! Yo soy perrina linda pero socialmente consciente y comprometida, y si fuera responsable en algo también sería socialmente responsable. Pero no, va el muy muergo y me llama neoliberal , así, con todas las letras, haciendo daño.

Y todo porque dice que es que lo quiero todo para mí porque llego a la cocina y me como la comida de las gatas y luego la de Harley y luego dejo la mía para invertirla en bolsa. Pero si las gatas son tontunas y el viejo lento qué le voy a hacer yo, que llego allí muerta de hambre y veo todo lleno de cosas ricas. Y luego voy a echarme la siesta y le robo la almohada, pero es que él no está en la cama, y luego cuando viene pues estoy cansadina y no me despierto y por eso no me quito. Cuando me quito, pues me voy a la cama de Harley, que es la que me compró el Gafapasta pero que no usaba nunca porque dormía en su almohada pero ahora que la usa Harley pues me apetece y me parece cómoda y le doy dos culazos a Tío Tochuno y me tumbo allí tan ricamente. Y luego vuelvo a la cama del Gafapasta y a la almohada para organizar un follón a las gatas y echarlas de allí, que a ver qué se han creído esas dos mininas. Y entonces me dice el Gafapasta que soy como Culoveo Culoquiero, que no sé quién es y no sale en la Doggypedia, pero digo yo que será un amigo suyo, que tiene amigos muy muy raros.

Lo peor de lo peor de lo más vino cuando llegó a casa como contento y cogió unas golosinas riquísimas que nos compra con el pienso que a veces son orejas de cerda y a veces orejas de vaca y marranadas por el estilo, que si pulmones de cabra, que si tráqueas de conejo, que si chofles de pavo. Y le da una oreja de vacuno al Harley o otra a mí. Riquísima, oye, que me puse yo a mordisquearla y chupetearla toda contenta. El viejuno no, el viejuno no está acostumbrado a las cosas ricas, que a saber qué porquerías le darían los cazadores, así que se puso a investigar la oreja como si fuera un bosón de Higgs, y puso cara de no entender nada. Así que yo miré de reojo al Gafapasta, miré de reojo a Harley, miré de reojo a la oreja incomprensible, y en un despiste del Gafapasta salté cual grácil gacela de la sabana, le hice un quite a Tío Harley y le tomé prestada su oreja. De paso, lancé un tiento a la gata mala, que estaba demasiado cerca de MIS dos orejas ricas ricas.

Ahí fue cuando vino el Gafapasta llamándome perrina neoliberal y descarada, y diciéndome que si a mí en la pública me estaban educando así, y que si seguía por ese camino perverso de mayor tendría la cara más dura que Blesa y sería más patética que Aznar y más fea que Montoro. Y me quitó las dos orejas, bueno, ya a esas alturas media oreja por un lado y tres cuartos por otro y las guardó y me dejó castigadísima sin golosinas.

Así que ahora estoy un poco triste y un poco enfadada. Un poco triste porque yo no soy liberala de esas y porque voy a muchas manifestaciones y hasta un poco revolucionaria y rebeldona. Un poco triste porque me quedé sin orejas de vacuno secas y ligeramente ahumadas con un punto tostado. Y enfadada porque me parece a mí que el Gafapasta perdió los papeles por nada y se está haciendo viejo y cascarrabias.

#cosasquemolan las orejas de vacuno ligeramente ahumadas, el despiste de Tío Harley, la comida de gato y las manifestaciones rojas.

#cosasquenomolan los gritos histéricos del Gafapasta cuando se cabrea, los neoliberales, Blesa y Aznar.